martes, 4 de febrero de 2014

Es la hora del cambio.

Salgo a la calle, no aguanto el ruido de está ciudad en la que nadie se habla. La lluvia me golpea la capucha y me susurra al oído. Me recuerda que antes en estas calles había gente feliz, gente sin grandes preocupaciones, y que antes, mucho antes, solo había ciervos, osos y demás fauna. Pero eso se terminó, ahora la ciudad se pudre poco a poco y nosotros con ella. Almas de personas corrompidas por la avaricia y el vicio. Los parques antes iluminados por los niños ahora están llenos de drogadictos, pero son los mismos niños, y donde antes se jugaba al fútbol ahora se va en busca de una puta que con un poco de suerte no te pase algo. Una ciudad contaminada por el humo, por el odio y por el egoísmo.

Hablaban del efecto 2000 pero yo estoy hablando del 2014, el año en el que la sociedad como la conocemos va a cambiar y depende de nosotros la dirección que tome ese cambio. Basta con ver las noticias para informarse de las revoluciones sociales que se están cociendo por todo el planeta, es una señal de cambio. Y ese cambio empieza por nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario